23 de septiembre de 2012

Conjuro



Mientras releía al viejo Platón en el sofá, en un descuido, la tele se ha conectado y un contumaz ataque de precampaña electoral me ha tomado por sorpresa. Con mi sobresalto, Platón ha caido al suelo y se ha quedado abierto por el libro siete de la República. Sin poder evitarlo, he leido en voz alta, tratando de conjurar el fantasmal ataque:

Si encuentras modo de proporcionar a los que han de mandar una vida mejor que la del gobernante, es posible que llegues a tener un estado bien gobernado, pues esta será el único en que manden los verdaderos ricos, que no lo son en oro, sino en lo que hay que poseer en abundancia para ser feliz: una vida virtuosa y sabia.
Pero donde son mendigos y hambrientos de bienes personales los que van a la política, creyendo que es de ahí de donde hay que sacar las riquezas, allí no ocurrirá así. Porque cuando el gobierno se convierte en objetivo de luchas, esa misma guerra doméstica e intestina los pierde tanto a ellos como al resto de la ciudad.

5 comentarios:

David Porcel dijo...

Claro, claro, ¿pero qué hay de esa educación de varias décadas que propone Platón para los gobernantes y ciudadanos de la República?, ¿dónde está la geometría, la música, la lógica...cuyo conocimiento y ejercicio conduce a la virtud y nos aleja de ese afán de posesión...?, ¿qué educación han recibido nuestros gobernantes y políticos?

M. A. Velasco León dijo...

Siguen presos contemplando sombras o, peor todavía, aprovechando las migajas de poder y lujo que los dueños de la caverna les dan, en pago por mantener a los ciudadanos prisioneros. Ahí se resume toda educación política presente.
Malos tiempos, David, aunque no se si los hubo buenos.

Manuel Marcos dijo...

Esta cita es importante, y el preludio genial, Miguel Ángel, te felicito. En cuanto al contenido me remito a vuestros comentarios que son para detenerse desde luego. La educación de la clase política. Como no volvamos a los clásicos estamos muertos de pena y no hay arreglo.
Salud

M. A. Velasco León dijo...

Traigamos aquí lo que de los clásicos pueda servirnos para entender y arreglar el presente. Así es como serán clásicos de verdad.
Gracias, amigo Manuel.

Letraherido dijo...

Muy buena la viñeta de Forges y excelente el comentario de Platón. Lo clásico es algo u-tópico y u-crónico, está fuera del tiempo y el espacio, tiene validez universa.