3 de junio de 2014

Despertamos

Una secuencia de La mirada de Ulises, resume magistralmente el último cuarto del siglo XX y la primera década del XXI. Muestra una estatua de Lenin despiezada y trasladada por un río, seguramente hacia algún mercado alemán del arte o de las antigüedades. En la barcaza van tanto el final del sueño comunista, como el rumbo de la política europea tras la guerra fría.

La muerte de la última utopía colectiva se fue sobrellevando porque los logros de justicia social en occidente todavía daban de sí para un par de décadas. La intelligentsia se ha repartido entre los desorientados y pesimistas, por un lado y los acomodaticios y apesebrados por otro. Los políticos, bien se han destapado como vampiros liberales, sin tratar ya de convencernos de que eran de centro, bien han ocultado sus colmillos tras su patente de progresía.

Otra imagen, de El paso suspendido de la cigüeña, enseña unos trabajadores destacando con chubasqueros amarillos sobre un cielo plomizo, que restablecen un tendido telefónico. En ella recuperamos las relaciones sociales que parecían extinguidas y restablecemos nuevas líneas de comunicación ciudadana.
Despertamos a la esperanza, construimos la necesaria utopía, sin la cual la vida carece de sentido.

2 comentarios:

David Porcel dijo...

Bellas metáforas para entender el fin de una época. Había visto La mirada de Ulises, pero no El paso suspendido de la cigüeña. Gracias

M. A. Velasco León dijo...

Te recomiendo verlas todas, especialmente las que siguen a Megalexandros, entre las que están las que mencionas. Acaba de salir, la semana pasada, en la revista "XIX y veinte" un artículo mío sobre Angelopoulos: "Los relatos de Odiseo".
Salud y gracias