14 de mayo de 2013

Alpeis


La película "Alpeis" de Giorgos Lanthimos (Grecia 2011) me ha recordado los ambientes de Angelopoulos, una Grecia fría, con lluvia, donde dominan los tonos grises y azulados. También por la parquedad de sus diálogos, su frecuente silencio y el uso diegético de los sonidos, música incluida. El guión, en cambio, no resulta ni simbólico ni poético, sino de una crudeza existencial camuflada por un juego de espejos.
En sus cuadros, Friedrich escogió los Alpes para simbolizar la naturaleza que reduce lo humano a una pequeña figura perdida en el conjunto. En la película, la organización Alpes (Alpeis en griego) reduce lo humano a la intercambiabilidad total, es decir, a uno mismo y su egoísmo. Si en Friedrich lo sublime natural destaca al humano, despertando el interés por una figura nunca ausente, en Alpeis se destaca la inhumanidad al desdibujar al individuo concreto, singular, convertido en un doble al servicio de un sentido vital ausente.
La lectura más directa nos sitúa ante un pasatiempo lógico, el de los actores que actúan fuera del escenario para paliar las soledades y pérdidas de otros personajes, y lo hacen mediante una organización con un claro jefe llamada Alpes. ¿Dónde parar? en este juego de teatro dentro del teatro. Digo teatro porque de ello trata la película en este primer nivel, de actuar en directo y con entrada, en la vida de quienes han sufrido una irreparable pérdida.
Mas esta lectura directa enmascara una segunda, que plantea la profunda crisis de identidad y el necesario rescate, que sólo es posible en el encuentro con otros humanos y, especialmente, en el encuentro corporal. Rescate que suplanta la soledad por la comunidad, aunque sea esta una farsa y, en consecuencia, la identidad rescatada paga el precio del desequilibrio emocional.
Y aquí se enlazan los dos niveles, puesto que la necesidad de sentido resulta tan acuciante en actores como en espectadores, manifestando el paisaje de una neurosis con brotes agresivos tanto hacia uno mismo como hacia los otros.


4 comentarios:

Manuel Marcos dijo...

Tus críticas de cine son realmente persuasivas, Miguel Ángel, así ya puedo hablar con los amigos de cine sin quedarme atrás, veo muy poco.
Salud

M. A. Velasco León dijo...

Muchas gracias, Manuel. Yo tampoco veo todo el que me gustaría, pero procuro seleccionar y aprovechar lo que veo. Ya que ves poco, te aconsejo otra pequeña maravilla sin ínfulas ni pretensiones, la portuguesa "Tabú"
Salud

David Porcel dijo...

Qué interesante parece el tema que planteas, a ver si también saco tiempo para ver esta película. Saludos

M. A. Velasco León dijo...

Ciertamente, lo es. Una película muy inteligente, con calado y con un presupuesto muy bajo. Es griega y este director, Lanthimos, está mostrando cómo hacer buen cine sin rios de dinero detrás.
Salud